Los Achromes
Inicialmente el Achrome es una superficie blanca de yeso o caolino, que no manifiesta ningún sentido, ni exibe una manipulación de la materia.
El Achrome no es un espacio llenado de líneas y de colores organizados segundo un principio compositivo para conseguir formas artísticas.
La tela, embebida de caolino líquido viene dejada secar, confiando la transformación del material en obra de arte a un proceso que porviene de sí mismo autosuficiente.
A diferencia de lo que pasa en las obras de Fontana o de Pollock, donde el gesto del artísta se entrelaza a la materialitad de la obra, en la Achrome el poder creativo de Manzoni es voluntariamente detenido, bloqueado, abandonando la imagen libre de manifestarse como puro significante.
El Achrome evita per lo tanto la repetividad de la comunicación artística.
Es repetitivo, en efecto, el gesto del artísta, que reproduce algún cosa que en el circuito de la comunicación es un "antes visado"; no la obra. Las "superficies acromas" (así los Achromes son nombrados la primera vez por Piero Manzoni en 1959) son un espacio "total", abierto a infinitos sentidos posibles, infinita reproducción de su realidad tautológica.
Desde el 1958 el Achrome está cruzado con rayas horizontales y verticales, marcado por arrugas, hinchazones, acanaladuras, que no significan más si no sí mismos.
Más tarde se hacen el aspecto de una parrilla (que evidencia el carácter fragmentario de la obra), hasta llegar a los achromes artificiales. Aquí el material venía elegido por el artísta por su misma capacidad de determinarse visivamente, reduciendo a cero el mismo proceso productivo.
Manzoni nunca dejó de experimentar nuevas técnicas y nuevos materia- les (desde el algodón hasta las fibras artificiales, desde el pan plastificado hasta los huevos), quedando fiel a la inspiración originaria: una obra cuya existencia está sellada en su cierre tautológica.
Un grupo de Achromes, realizado con colores fosforescentes y con algodón embebido de cloruro de cobalto, se vuelve de color al variar de la luminosidad y de la humedad. La superficie del color cambia desde azul hacia rosa, brilla en la obscuridad, exhibiendo el poder creativo de la materia, su capacidad de generarse y re-generarse.